domingo, 18 de septiembre de 2011

Discurso Eduardo Estrella acto de proclamación como Candidato Presidencial del Partido Dominicanos por el Cambio

Miembros de los consejos político, ejecutivo, provinciales, municipales, de filiales en el exterior y delegados de nuestro Partido Dominicanos por el Cambio en esta Magna Asamblea, invitados especiales, representantes de las fuerzas políticas aquí presentes, miembros de la Coalición de Movimientos Independientes, jóvenes, damas y caballeros, amigos de la prensa, pueblo dominicano.

Doy gracias a Dios, por permitirme estar aquí hoy, y a ustedes, señores delegados, por depositar su confianza en mi, y honrarme con el privilegio, de ser electo como el primer candidato a la presidencia de la Republica, del Partido Dominicanos por el Cambio, en tiempos de gran adversidad, estrechez e incertidumbre para toda la nación dominicana.

Es un reto, que asumimos con la misma responsabilidad con la que ya hemos servido a nuestro país, bajo una administración, que si bien imperfecta, no tengo la menor duda en afirmar que fue, más eficiente, prudente en el gasto y nacionalista, que las dos que hemos tenido en los últimos quince años.

Entonces, como ahora, hombres perversos, débiles y timoratos se han empecinado en conducirnos por la senda errática -la de los sueldos escandalosos, el desprecio al campo, el irrespeto a las leyes, el derroche, y el allante - inundando las calles, en las que, para vergüenza suya, si es que la tienen y desgracia nuestra, el narcotráfico y la violencia doméstica proliferan a sus anchas. Caballeros, aquellos vientos trajeron estas tempestades.

Y ahora, justo cuando la economía del mundo se estremece ante el peso acumulado de la esperanza marchita, en la especulación alegre y el endeudamiento salvaje, considero incluso más necesario emplearnos a fondo, en la solución de los problemas fundamentales de la sociedad dominicana, los cuales, he llegado a conocer muy bien a lo largo de los últimos veinticinco años, en los que he venido recorriendo sus comunidades, escuchando, palpando y resolviendo los problemas de la gente en todo el territorio nacional.

Y lo que es más importante todavía: conozco las soluciones y la forma de materializar su ejecución en todas las esferas de la administración pública, habiéndome desempeñado como director del INAPA , Ministro de Obras Públicas y Senador por mi Santiago querido, en donde lográbamos más, con mucho menos, sin pedir un chele prestado a nadie. Da vergüenza, ver como hoy en día, el gobierno se endeuda hasta para pagar la nómina de los empleados públicos, pues ante tanta voracidad, no hay riqueza que no se acabe, ni país que lo aguante.

Señores, ¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuándo vamos a tolerar tanto abuso, robo e incompetencia de parte de nuestras autoridades? Tomemos ya la decisión.

Desde la Presidencia de la República Dominicana, enfrentaremos el alto costo de la vida y el desempleo crónico, liberando las fuerzas productivas de la nación, que hoy en día, permanecen atadas, a causa del descuido, la gran cantidad de impuestos, y las altas tasas de interés de los préstamos.

Crearemos 100 mil empleos de calidad cada año y reduciremos el alto costo de la vida, implementando una reducción del ITBIS del 16% al 10%, sobre una base más amplia, sin afectar los productos de 1ra necesidad, un desmonte gradual del Impuesto sobre los Beneficios de las empresas del 29% al 25% y una mayor franja de exenciones para el impuesto sobre la renta de las personas físicas reduciéndolo a un 15% para los sueldos inferiores a los 100 mil pesos. Tasa cero para la producción agropecuaria y controlar el empleo de la mano de obra extranjera. ¡Basta ya de poner tantas trabas a los hombres y mujeres de trabajo en el país!.

Estas medidas, sin duda, dinamizaran la economía y acompañadas de la reingeniería estratégica de la Administración Pública, que asumiremos como un primer gran paso, crucial y decisivo, en nuestra batalla contra la corrupción, y la duplicidad de funciones en el Estado. Segundo, sustituir las 3 mil cuentas dispersas en el gobierno por una cuenta única, llamada tesorero nacional, y el nombramiento de un contralor independiente, para la acertada fiscalización de los fondos públicos. A estas dos medidas seguirán otras, como la definición de una escala salarial única para todos los funcionarios por categoría, la reducción en el número de ministerios y el personal del servicio exterior, ya que la nómina del gobierno esta rondando los 600 mil empleados y la eliminación, de las nominillas y botellas.

Es una cruzada nacional en aras del ahorro interno, la soberanía financiera y la austeridad fiscal, arrebatadas a la gestión pública dominicana, por manos ineptas, indolentes e incapaces, que hoy nos dicen que no le pueden destinar más fondos a Educación, porque los recursos están comprometidos con pagar la deuda pública y la abultada nómina, que entre las dos se chupan más del 50% del presupuesto.

Con estos ahorros, asumiremos el rescate del sector agropecuario nacional, mediante la creación de un Fondo para el Desarrollo Agroempresarial, al cual destinaremos, además el 50% de los recursos que ingresan al país mediante el acuerdo de Petrocaribe. Dicho fondo facilitará a los agricultores el financiamiento blando que necesitan para la adquisición de maquinarias y equipos, dotados de nuevas tecnologías que le permitan aumentar la productividad. El soporte crediticio a la producción nacional se complementará, con la formación de cooperativas campesinas, en cada comunidad y la creación del seguro agrícola.

Estoy decidido, a fortalecer el aparato productivo nacional, mediante la construcción de puentes, carreteras, presas, canales, centros de distribución refrigerados y caminos vecinales; medidas que acompañaré, con una renegociación del DR-CAFTA para modificar los puntos que ponen en peligro al productor nacional, la preferencial suspensión de los privilegios de importación, y un tratamiento, a los productos nacionales en todas las compras del gobierno, con especial énfasis, en el suministro del desayuno, almuerzo escolar y planes sociales del gobierno.

Escucharon bien, almuerzo y desayuno, pues pretendo destinar, como manda la ley y reclama con firmeza la Coalición por una Educación Digna, el 4% del PIB, para hacer realidad la tanda única, en todo el país, construyendo al efecto más de nueve mil nuevas aulas, en los próximos tres años. Elevaremos, el salario mínimo del maestro, con incentivos, de acuerdo a su nivel académico, rendimiento y antigüedad en el servicio, facilitándole, la adquisición de una vivienda propia y la capacitación profesional permanente. Implementaremos, una reforma curricular que priorice la enseñanza en idiomas, la educación científica y la formación técnica, a fin de que los jóvenes de menos ingresos, puedan incorporarse al trabajo productivo, y así permanecer, lejos de la delincuencia, las drogas y la vida de la calle. Al final de nuestro mandato, les aseguro, que la inversión en educación superará el 5% del PIB.

Asumiremos la defensa del medio ambiente, el agua comienza a escasear, la basura nos arrebata. Nos comprometemos con la revisión del contrato con la Barrick Gold, donde los intereses de Estado estén debidamente garantizados.

Fortaleceremos el Sistema Dominicano de Seguridad Social, en la provisión eficiente de servicios médicos, incorporando la ARS del IDSS a SENASA, consolidando su administración. Simultáneamente, ampliaremos y unificaremos la red de hospitales del Estado, en donde los centros, de Salud Pública y el Seguro Social, estén bajo una sola dirección.

Ejecutaremos, un plan nacional de construcción de viviendas, en tierras propiedad del Estado, para las personas de menos ingresos, encaminado a reducir el déficit habitacional que hoy ronda por las 900 mil viviendas. En este plan que intervendría el sector público y privado, el inicial será aportado por el gobierno, con la donación de los terrenos.

Con manos firmes impulsaremos, la transición desde el actual servicio energético, a un sistema de suministro confiable, en el que todo el mundo, escúchenlo bien, todo el mundo, comenzando por los funcionarios, tendrá que pagar la luz y reduciremos el costo de la energía mediante la diversificación inteligente de la matriz energética a base de hidroeléctricas, energía eólica y solar, el uso de gas natural y de carbón, ya que urge, la instalación de nuevas plantas generadoras eficientes, que entren en operación, antes del vencimiento del acuerdo de Madrid en el año 2016. Energía económica, limpia, permanente, sin sobrecargos ni subsidios, ésta es, nuestra propuesta.

Modificaremos la ley de hidrocarburos, en donde la revisión de lo precios será mensual y no semanal. Y priorizaremos el uso del gas natural en los vehículos de pasajeros y de carga, para abaratar los precios del transporte. Enfrentaremos decididamente el alza en los precios del petróleo. Cada vez que el barril, sobrepase los setenta y cinco dólares, automáticamente bajarán un 25% los impuestos que el Estado recibe, duplicándose dicha reducción hasta un 50% en caso de que el barril rebase los cien dólares. Así, toda la población se beneficiará de forma inmediata, sin politiquería ni chanchullos.

Señores, Nosotros vamos a predicar con el ejemplo, poniendo en claro, el destino de cada peso que recibe el Estado que, a fin de cuentas, pertenece a todas y todos y no solamente a unos pocos.

¡El país somos nosotros! Nosotros, los que estamos jartos del abuso, la corrupción, el bulto, el figureo, y la falta de transparencia.

Empoderar a la gente, ese es un compromiso, del gobierno de nuestro Partido Dominicanos por el Cambio. Empoderarla para que pueda exigir, porque el Estado no debe degradarse jamás a la condición de mercancía, para el reparto clientelar entre familiares, amigos y compañeritos.

Lo que sucede, damas y caballeros, es que nuestras autoridades son intocables, no les tocan ya, la pobreza ni el sufrimiento de la gente, pues muchos, se han enriquecido de la noche a la mañana, a la vista de todos, sin una penalidad distinta a la de la humillación y el bochorno; se sienten importantes, al cabalgar en sus jeepetas escoltados por miembros de las fuerzas armadas, a quienes reducen, muchas veces, a la condición de sirvientes y mensajeros.

Nací, en el seno de una familia de larga tradición militar, estoy muy consciente de las penurias económicas de los miembros de la policía nacional y las FA, así como de la importancia de su labor para garantizar el orden público, enfrentar el narcotráfico, el sicariato y aplastar la delincuencia. Uno de mis objetivos, será dotar al país de cuerpos de seguridad que trabajen más coordinados, mejor pagados y bien equipados. Por igual ordenaré el regreso a los cuarteles de mas de 15 mil policías que están prestados a particulares, y se duplicará el patrullaje en las calles.

Hasta cuándo vamos a seguir debatiéndonos en escoger, entre volver a lo mismo o seguir como estamos? Escúchenlo bien: Ni el PLD, ni el PRD, pueden garantizarnos una sociedad más justa. Los hechos, así lo demuestran; los chistes, el derroche populista y la tiranía ilustrada, ya tuvieron su oportunidad; la improvisación y el endeudamiento alegre, ya tuvieron su oportunidad: LOS CAMINOS MALOS, ya tuvieron su oportunidad.

En estos caminos, hay un candidato, que nos propone la extraordinaria tarea, de corregir todo lo que está mal, pese a estar condenado a gobernar con los mismos que causaron esos males; de continuar lo que está bien, y habría que preguntarse que esta bien?; de hacer lo que nunca se ha hecho, como si doce años no fue tiempo suficiente, para hacer, lo que hoy prometen. Y el otro, y el otro, el otro candidato señores, que nos dice que llegó papá. Y hay que preguntarse cual papá; el papá de la quiebra bancaria, de los bonos soberanos, el de la frase si la calle esta dura, súbete a la acera y el que consintió a Quirino.

¿Será verdad, que se creen, que son los dueños del país? Pues los invito como caballeros, a un debate público y televisado, y si en un plazo prudente no responden, los retaré como se reta a los que temen discutir las ideas.

Estoy convencido, que hoy como nunca antes en la historia dominicana, las opciones electorales que se le presentan al pueblo están claramente definidas. Estos caminos nos conducen inequívocamente allí, donde, no queremos ni permanecer, ni volver.

Como decía Abraham Lincoln: se puede engañar a alguno todo el tiempo, y a todos algún tiempo, pero no se puede engañar a todos, todo el tiempo.
Llegó la hora de elegir, no de votar tu voto, yo se, que a muchos de ustedes le dicen, voy a votar por el blanco, porque los que están, me tienen al cojer la loma con tantos impuestos, otros por el contrario, te comentan, voy a votar por el morao, porque tengo miedo, que el otro vuelva y el dólar se meta otra vez a $60, pero de seguro, ninguno o muy pocos, te dicen, que lo harían, porque es lo que mas le conviene a su familia, y al país.

Ya tienes la oportunidad de elegir, porque afortunadamente, hay otro camino, el de la decencia, la dignidad y el compromiso, no ya de un sólo hombre, sino de todos los sectores sanos de la sociedad, que anhelan una nación más justa, próspera, verde, democrática, y libre. Es tiempo de tomar ese camino; de dejar a un lado las pasiones e intereses personales, para que pueda ganar el país, como bien, han venido señalando, sectores de la sociedad civil y Movimientos Independientes, cuya labor reconocemos y apoyamos con entusiasmo.

A ti Dominicana y Dominicano, es el momento de cambiar el rumbo. Salvemos la Patria. Busquemos a Dios donde siempre lo hemos buscado y donde siempre lo hemos encontrado. Allá, allá, en el cielo azul que cubre a Quisqueya, donde por siempre, ondeará nuestro pabellón tricolor, que en el centro aloja nuestro escudo, iluminado con la Biblia abierta, y al pie de este, se destaca la triada divina, que reza "DIOS. PATRIA. LIBERTAD". Acompáñanos. ¡Muchas Gracias!